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Mostrando entradas de febrero, 2026

P. José Francisco Rodríguez Desde la Orilla de Dios (XIII)

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P. José Francisco Rodríguez. Mejor ve las verdades de Dios una persona que mira las verdades de Dios con los ojos de la fe, que millones de personas que miran las verdades de Dios con los ojos de la cara o con los ojos del entendimiento, pues las verdades de Dios no se ven con los ojos de la cara ni con los ojos del entendimiento, sino con los ojos de la fe.  ¿Por qué no ven los incrédulos las verdades de Dios? Porque pretenden ver las verdades de Dios a la luz del entendimiento en lugar de verlas a la luz de Dios. ¿Por qué creen las verdades de Dios los que creen las verdades de Dios? Porque las miran a la luz de la luz de Dios (fe) que es como se ven las verdades de Dios. Dios no nos pide luchar contra los malos, sino contra el mal que hay en nosotros. Dios no nos pide que rechacemos a los que no comulgan con nuestras ideas, sino que aceptemos a todos cual como son. Tenemos que ayudar a todos los que viven apartados de Dios a que se acerquen a Dios, sí, pero nunca debemos rechaza...

P José Francisco Rodríguez Desde la orilla de Dios (XI)

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El amor de cada día dánosle hoy. Ese es el pan que tenemos que pedir todos, todos los días a Dios. Ese es el pan que nos da Dios todos los días a los que pedimos a Dios todos los días los que comemos todos los días el Cuerpo de Cristo. Ese es el pan con el que debemos alimentarnos todos los días los hijos de Dios. El amor de Dios es como el sol que da luz y calor a todos los que quieran recibir la luz y el calor del sol. El sol es siempre el mismo. Lo mismo si ilumina y da calor a cien personas, que si da luz y calor a trescientos billones de personas. Lo mismo si ilumina y da calor a mil millones de animales, que si ilumina y da calor a cien mil millones de animales. Lo mismo si ilumina y da calor a trescientos billones de plantas, que si ilumina y da calor a trescientos mil billones de plantas. Dios es infinitamente feliz, y como es infinitamente feliz, nada de nada de lo que nosotros podemos hacer por Dios o contra Dios puede afectarle. Ni hacemos a Dios más feliz porque nosotros le...